Por Carolina Neira Campos

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En algunas ocasiones cuando queremos emprender, ya tenemos una idea en mente que nos cautiva y nos da vueltas dentro de nuestra cabeza de día y de noche. Pero no siempre es así. En otras oportunidades, sabemos que queremos hacer algo distinto, pero qué!!!

Por eso aquí van las 4 formas que te ayudarán a encontrar tu propia idea. Toma un papel y un lápiz y empieza a anotar:

  1. Una idea de Activos en desuso: 

    Si damos una vuelta por el hogar, nos daremos cuenta que alguna vez compramos ciertos artefactos o herramientas que quedaron abandonados en un rincón (quizás aún no las terminamos de pagar!!). Por alguna razón ya no las usamos, o sólo las usamos en ciertas temporadas.

    Revisa bien… en los closets,  en la bodega, lavandería, entretechos, en esa habitación donde nunca entramos, en la casa de tu madre o de una amiga, que en algún momento accedió a guardar algo que en tu casa no entraba.

    Si aún no se te ocurre, piensa en las bicicletas que están arrumbadas, en la nueva gran lavadora que adquiriste y que está subutilizada, quizás esa cantidad de loza que has guardado por años, o esa ropa que podrías actualizar. Quizás tu propio automóvil. Pronto descubrirás una gran idea.

  2. Experiencia y conocimientos previos:

    A veces menospreciamos este ítem. Hemos trabajado mucho tiempo en cierto rubro y no nos damos cuenta que hemos acumulado mucha experiencia y sabemos al respecto más que muchos. O hicimos un curso o estudiamos una carrera que la practicamos un tiempo. O tenemos ciertas habilidades en la informática o en algún ámbito que nos hacen diferente.

    Haz una lista con todas aquellas aptitudes o conocimientos que te caracterizan. Aquéllas que te celebran tus cercanos. Te sorprenderás todo lo que sabes hacer!! Ten paciencia, tu idea ya viene en camino.

  3. Cubrir una necesidad evidente:

    Esta es una fuente poderosa para captar una idea, siempre y cuando seamos buenas observadoras. Primero toma tu lápiz y cuaderno y haz una lista con las situaciones de la vida diaria que te incomodan. Todas aquellas cosas que cuando se hacen evidentes, te molestan. Como cuando tus hijos te piden materiales para el colegio a las 9 de la noche y la librería está muy lejos. A un costado, anota cuál sería una solución práctica a esa dificultad. Debes pensar que tal como a ti, a muchos les puede estar molestando lo mismo.

    Ahora deberás tomar tu cuaderno y lápiz, y salir a dar una vuelta. Tómate tu tiempo. Verás que los universitarios no tienen dónde sacar fotocopias o comprar un refrigerio. Quizás tus vecinos necesiten una persona que cuide a sus mascotas y las pasee o de servicios de jardinería.

    Anota todo, después habrá tiempo de filtrar tu lista.

  4. Cambios sociales de tu entorno:

    Siempre es bueno estar atenta a los cambios. Traen consigo muchas oportunidades para emprender. Una nueva ley como la prórroga del plazo para el otorgamiento de concesiones de acuicultura podría ser una oportunidad para ti, o conocer la nueva Ley Emilia, ha hecho que muchos presten el servicio de taxi para quienes salen de noche; saber que la esperanza de vida de los chilenos ha aumentado, indica que los adultos mayores son un potencial consumidor de muchos productos y servicios; el masivo uso de teléfonos inteligentes ha aumentado las ventas de accesorios para ellos. Como ves, cada día estamos experimentando pequeños – grandes cambios que podrían convertirse en una fuente fundamental para tu próxima idea de negocio.

Cuando tengas todas las ideas, empieza a depurar tu lista privilegiando las propuestas donde puedas hacer uso de un activo que ya tienes y que domines el oficio y que a la vez, sea una necesidad imperante en tu entorno.

No trates de inventar la rueda… hay productos de primera necesidad que siempre será recomendable analizar. Éxito!!

No olvides pasar por la encuesta para saber qué te interesa.